Comprar un par de botas para ti es fácil. Te las pruebas, caminas un poco y decides. Pero equipar a sesenta personas de tres áreas es otra historia.
Un pedido grande de calzado de seguridad mal planeado sale caro. Quedan cajas de tallas que nadie usa y trabajadores con ampollas. En el peor caso, el calzado ni siquiera cubre el riesgo del puesto.
Esta guía es para las áreas de compras, recursos humanos y seguridad e higiene. Sigue el orden que marcan la NOM-017-STPS-2008 y la NOM-113-STPS-2009.
Primero los riesgos, luego el catálogo
La NOM-017-STPS-2008 marca un orden claro. Primero, el patrón revisa los riesgos de cada trabajador. Luego, con esa base, decide qué equipo necesita cada puesto. Solo después tiene sentido abrir un catálogo.
Basta una tabla con tres columnas: área, riesgo para los pies y tipo de calzado según la NOM-113. Por ejemplo, un almacén con montacargas pide puntera, marcada PP. Una obra con clavos pide además resistencia a la penetración, marcada RP. Y un taller eléctrico pide calzado dieléctrico, marcado D.
Esa tabla también te ayuda a hablar con el proveedor. En lugar de pedir “botas para todos”, pides cuántos pares de cada tipo necesitas. Así la cotización sale más clara y es más fácil comparar precios.
Antes y después de planear bien
Veamos cómo cambia un pedido típico cuando se planea con calma.
Antes
- Se pide un solo modelo para todos, porque sale más barato.
- Las tallas se calculan “al ojo” o se piden por mensaje un día antes.
- Nadie prueba el modelo antes del pedido completo.
- El calzado llega sin ficha técnica y sin revisar el marcado.
A las dos semanas llegan las quejas. Al personal de patio se le llenan de lodo los tenis. Al de almacén le pesan las botas. Y buena parte de las cajas se tiene que cambiar por talla.
Después
- Cada área tiene su modelo, según su riesgo.
- Las tallas se piden por escrito, en sistema mexicano, y se anota quién tiene el pie ancho.
- Tres o cuatro personas prueban el modelo una semana antes del pedido.
- Cada modelo llega con su ficha técnica y su marcado NOM-113.
El resultado es menos cambios, menos quejas y gente que sí usa su calzado. Además, la empresa tiene papeles que respaldan su elección ante la NOM-017.
Un modelo para cada tipo de área
Pedir un solo modelo parece práctico, pero casi nunca funciona. En cambio, dividir el pedido en dos o tres modelos suele resolverlo.
Para patios, obra y exteriores, las botas de seguridad de caña alta sujetan el tobillo y aguantan mejor el clima. Para almacenes y líneas de producción, unos tenis de seguridad ligeros cansan menos. Así la gente no busca quitárselos.
Para áreas mixtas, los zapatos de trabajo hombre de caña media suelen gustar en las pruebas. Son más ligeros que una bota y sujetan mejor que un tenis bajo. Tampoco olvides al personal femenino. Muchos modelos vienen en tallas chicas o en versión para mujer.
Un número de más parece poca cosa, pero no lo es. El pie se mueve dentro del zapato, salen rozaduras y la puntera ya no queda donde debe. Por eso la talla correcta también es parte de la protección.

Qué pedirle al proveedor
Antes de cerrar el trato, pide estos datos por escrito. Así comparas a varios proveedores con la misma información:
- El marcado de cada modelo. La NOM-113 pide marca, país de origen, modelo, contraseña oficial y letras de protección.
- La ficha técnica. Debe decir de qué es la puntera, la plantilla y la suela.
- La tabla de tallas y la política de cambios.
- Existencias por talla, no solo por modelo, para no recibir el pedido incompleto.
- Factura a nombre de la empresa.
Un proveedor serio responde todo esto sin problema. Si no lo hace, ya tienes tu respuesta.
La compra no termina con la entrega
La NOM-017 también pide enseñar a usar, revisar y limpiar el equipo. Además, pide vigilar que se use y señalar las áreas donde es obligatorio, según la NOM-026-STPS. Una plática de diez minutos al entregar el calzado ayuda mucho. Y un registro firmado de quién recibió cada par, también.
Ese registro te sirve para la siguiente compra. Te dice qué tallas se piden más y qué modelo duró menos. Con dos o tres pedidos bien anotados, comprar por mayoreo deja de ser una apuesta.